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En preparación: Las 12 piedras del año, una ficha por mes con la historia de cada piedra y cómo engarzarla.
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Cuidado de joyas

Cómo guardar collares

Guardar bien un collar es evitar dos daños distintos: el enredo y la corrosión. Los materiales que evitan uno no siempre evitan el otro.

Equipo editorial de Punto Crochet · Quién es Adriana · Publicado el

En resumen

Cómo guardar collares: uno por bolsa o compartimento, limpios, secos y con el cierre abrochado. Evita la madera, la goma y el fieltro de lana junto a metales que se oscurecen, y no selles las perlas. El detalle por tipo, en esta guía de cuidado de joyas.

¿Qué le pasa a un collar mal guardado?

Tres daños distintos se esconden en un cajón. El primero es el rozamiento: GIA recuerda que las joyas nunca deben acabar tiradas en un cajón o sobre una cómoda, porque eso es pedir arañazos y gemas dañadas (consejos de GIA para cuidar joyas). El segundo es el enredo, que tensa los eslabones y los desgasta. El tercero es la corrosión, que depende del ambiente y de lo que toca el metal.

Sobre el tercero hay datos de conservación. La corrosión avanza más deprisa en superficies contaminadas por sales, por vapores de ácidos orgánicos (como los de un mueble de madera), por el amoníaco de los líquidos de limpieza o por el polvo. Y cuando dos metales distintos se tocan con humedad alta, aumenta la velocidad de corrosión, un proceso llamado corrosión galvánica (nota 9/2 del Canadian Conservation Institute sobre el almacenamiento de metales). Por eso un collar de cobre y otro de plata revueltos en la misma caja no son una buena idea.

Un cuarto riesgo son las joyas de plástico guardadas junto a las demás. Los museos separan las piezas de plástico de las demás porque, al degradarse, desprenden gases, y los de azufre pueden corroer el cobre cercano (guía de la Indiana Historical Society).

¿Qué collar guardas?

Elige el tipo de collar

Cadena fina (oro o acero)

Una cadena por bolsa, con el cierre abrochado y la cadena estirada o recogida en un solo pliegue, para que no haya nudos que se aprieten. El CCI da por seguras las bolsas de polietileno y las cajas de poliestireno de grado alimentario, y pide no dejar nunca el metal directamente sobre el fondo del cajón. Si cuelgas la cadena, GIA considera ideales los joyeros con ganchos para collares y pulseras. Deja espacio entre una y otra para que no se toquen.

Plata

La plata se oscurece por gases de azufre. Según el CCI, el almacenamiento que mejor funciona es una bolsa de polietileno cerrada por pieza, con la plata envuelta antes en papel de seda sin tamponar (sin azufre), y, si quieres reforzarlo, con gel de sílice y carbón activado dentro de la bolsa. Existe además un paño antideslustre con partículas de plata que atrapa los gases antes de que lleguen a la pieza; los paños con sales metálicas funcionan peor. GIA aconseja guardar la plata esterlina en una bolsa o paño antideslustre. Aleja la plata de goma, látex, lana y fieltro: el CCI los cita como fuentes de gases que la ennegrecen. No hace falta quitar el deslustre antes de guardarla. La guía de cómo limpiar joyas de plata explica cuándo conviene hacerlo.

Perlas

Las perlas no se guardan como un metal. GIA las describe como piedras blandas que se rayan con facilidad, aconseja guardar las joyas en su estuche o bolsa en lugar de tirarlas a un cajón, y tender las sartas sobre una toalla para que se sequen, porque el hilo de seda mojado se estira. También avisa de que la laca, las lociones y los perfumes dañan su superficie. Si las usas a menudo, GIA propone reensartarlas una vez al año. Además, las perlas y los ópalos toman humedad del aire: un sitio muy seco, como una caja de seguridad, puede hacerles más mal que bien. Por eso no las metas en la bolsa con gel de sílice que usas para la plata. Un collar de perlas pesado, además, no debería tirar de su hilo colgado de un solo clavo; GIA no lo prohíbe, pero el hilo se estira con el tiempo y tiene sentido no cargarle peso. Para anudar o reensartar, mira el collar de perlas anudado.

Alambre tejido (cobre, alpaca, plata)

Un metal relativamente puro es blando y maleable, y por eso se dobla con facilidad (guía de conservación preventiva del CCI). En una pieza tejida a mano, cualquier peso encima la deforma. Guárdala en una caja rígida con un hueco para cada pieza, sin apilar nada sobre ella. Si forras la caja, el CCI recomienda la espuma de polietileno de celda cerrada y desaconseja la de poliuretano, que se degrada con facilidad. Mantén separados los metales distintos (cobre con plata, por ejemplo) por la corrosión galvánica de la que hablamos arriba. Un ejemplo de pieza tejida es el colgante herringbone.

Cuerda o macramé

Las fuentes consultadas para esta página son de metales y perlas, y no cubren la cuerda. Sirve la lógica de la humedad y de los materiales: guárdala seca y lejos de la madera, que libera ácidos, y del caucho. Si el collar lleva cuentas o piezas de metal, aplica a esas piezas lo que dice el apartado del metal correspondiente. Para los nudos y el acabado, nudos básicos de macramé.

Fantasía o con baño

El baño es una capa fina y se pierde con el roce. Una bolsa de polietileno por collar, seca y cerrada, es lo que cumple con las recomendaciones de los museos para metales. Evita el film de cocina de PVDC tipo Saran, que el CCI desaconseja porque se degrada y libera cloruro de hidrógeno, y no guardes el collar húmedo. Más sobre la limpieza en cómo limpiar collares de fantasía.

Materiales para guardar collares: cuáles sirven y cuáles dañan

Materiales de guardado según fuentes de conservación
MaterialVeredictoPor qué
Bolsa de polietileno cerradaSirveProtege del polvo y de los contaminantes; recomendada por el CCI para metales
Caja de poliestireno de grado alimentarioSirveMaterial estable, citado por el CCI como seguro
Papel de seda sin tamponarSirveLibre de azufre; el CCI lo usa para envolver plata
Paño antideslustre con partículas de plataSirve (plata)Atrapa los gases de azufre antes de que lleguen a la pieza
Gel de sílice y carbón activadoSirve (metales)Bajan la humedad y retienen gases en un recipiente cerrado; no para perlas
Espuma de polietileno de celda cerradaSirveForro de cajones que además protege de golpes y abrasión
Bolsa o estuche individualSirve (perlas)GIA recomienda estuche o bolsa para evitar arañazos; las perlas se rayan con facilidad
Joyero con ranuras acolchadas y ganchosSirveGIA lo considera ideal para collares y pulseras
Madera y productos de pulpa de madera (cartón y papel de baja calidad)EvitarLiberan compuestos de azufre y vapores de ácido acético y fórmico
Goma y látexEvitarSu azufre ennegrece la plata a largo plazo
Fieltro y lanaEvitar con plataEl CCI los cita entre las fuentes de gases que ennegrecen la plata
Film de cocina de PVDC (tipo Saran)EvitarSe degrada y libera cloruro de hidrógeno, un gas que daña los metales
Espuma de poliuretanoEvitarSe degrada con facilidad
Plásticos antiguos de joyería mezclados con cobreEvitarAl degradarse desprenden gases que pueden corroer el cobre cercano

Datos de la nota 9/2 y la nota 9/7 del CCI, la Indiana Historical Society y GIA. Son recomendaciones para conservación; en casa sirven como criterio.

Humedad y temperatura: no todos los collares piden lo mismo

Para los metales, cuanto más seco, mejor. El CCI sitúa entre el 35 % y el 55 % de humedad relativa el intervalo habitual para colecciones mixtas y avisa de que, por encima del 55 %, conviene buscar un lugar más seco; el hierro se oxida cuando pasa del 65 %. Lo razonable es evitar los puntos húmedos de la casa, como el baño, la cocina y las paredes frías. Los gases también cuentan: el CCI recomienda contenedores cerrados porque la fuente del ennegrecimiento es difícil de controlar.

Para las perlas, la lógica cambia. GIA advierte de que el calor y los cambios bruscos de temperatura pueden resecarlas y agrietarlas, y de que un lugar demasiado seco las perjudica. Así que el cajón de las perlas y el de la plata no deberían ser el mismo, ni compartir gel de sílice.

Colgados o tendidos, y cómo evitar el enredo

Las dos formas valen si se hacen con orden. Colgados, uno por gancho y con espacio entre ellos, se ven y no se tocan; GIA habla de joyeros con ganchos como una opción ideal. Tendidos, cada uno en su compartimento, cada pieza debe quedar apoyada de manera uniforme y sin rozar con la vecina (el CCI lo pide para objetos metálicos). Si el cajón no tiene separadores, sirven tiras o bolas de papel sin ácido o de espuma de polietileno entre las piezas.

Muchas guías de joyerías proponen enrollar la cadena en una pajita o en un tubo, sobre todo para viajar. Ninguna fuente de conservación lo valida ni lo desaconseja; es un truco práctico, no una recomendación con respaldo. Para el viaje, GIA indica guardar cada joya acolchada en una caja o estuche aparte, para evitar arañazos y golpes. Y antes de guardar, un paño suave: el sudor y las huellas llevan sales que, según el CCI, pueden corroer el metal.

Preguntas frecuentes sobre guardar collares

¿Cómo guardar collares y pulseras?

Con el mismo criterio: cada pieza aparte, limpia y seca, en bolsa de polietileno o en un compartimento con separadores. Las pulseras con eslabones pequeños tienen los mismos riesgos de enredo y de rozamiento que los collares.

¿Cómo guardar colgantes y collares?

El colgante va con su cadena, abrochada, en una bolsa propia. Si el colgante es de otro metal que la cadena, evita que la humedad los mantenga en contacto prolongado.

¿Cómo guardar mis collares para que no se enreden?

Uno por bolsa, uno por gancho o uno por compartimento, con el cierre abrochado. Una bolsa individual también protege de la corrosión, que es el otro riesgo.

¿Se pueden guardar los collares en una caja de madera o cartón?

Mejor con una barrera: la madera y los productos de pulpa de madera liberan compuestos de azufre y ácidos que aceleran el deslustre. Una bolsa de polietileno dentro de la caja evita el contacto.

¿Cómo guardar un collar de perlas?

Limpio, en su estuche o bolsa, lejos de otras joyas y sin gel de sílice. GIA recomienda reensartar el hilo una vez al año si las usas a menudo.

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Fuentes