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En preparación: Las 12 piedras del año, una ficha por mes con la historia de cada piedra y cómo engarzarla.
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Cuidado de joyas

Cómo se limpia el oro

Método seguro para oro amarillo, rosa y blanco, con o sin piedras, y qué hacer cuando el anillo está rayado.

Equipo editorial de Punto Crochet · Quién es Adriana · Publicado el

En resumen

Cómo se limpia el oro en casa: agua tibia con unas gotas de jabón suave, un cepillo de dientes nuevo y blando, aclarado y secado con un paño. Evita la lejía y los abrasivos, pasta de dientes incluida. El resto de metales está en la guía de cuidado de joyas.

¿Qué oro tienes?

Elige tu pieza y te decimos qué hacer

Oro amarillo o rosa

Agua tibia, jabón suave y cepillo blando bastan; el paso a paso está justo debajo. Según GIA, el oro amarillo y el rosa suelen pedir menos mantenimiento que el blanco.

Oro blanco

Mismo método, sin frotar de más. Suele llevar un baño de rodio que se gasta con el uso, y cuando se gasta la joya se ve más cálida. Ahí limpiar no ayuda: lo repone un joyero. Más abajo está la sección del oro blanco.

Con diamantes o brillantes

Lo que apaga un diamante es la grasa, sobre todo por la parte de atrás de la piedra. Cepilla ahí, con agua y jabón, y deja el cloro y los abrasivos lejos. Detalles en la sección de brillantes y platino.

Platino

No se empaña y aguanta bien los limpiadores para joyas, dice GIA. El método de agua y jabón sirve igual. El aspecto mate que gana con los años se explica en la sección de rayones.

Con perla, ópalo, turquesa o esmeralda

Solo agua tibia y jabón suave, sin ultrasonido, sin vapor y sin productos químicos. Cada piedra tiene sus límites: mira la ficha de la perla, el ópalo, la turquesa o la esmeralda.

Golfi, chapa, baño o laminado

No sigas esta guía: son piezas con una capa fina de oro sobre otro metal, y casi todo lo que aquí se describe se la llevaría por delante. Tienen su propia página: chapa de oro: cuidados.

Anillo rayado

Limpiar quita la grasa, no el rayón. La sección sobre cómo pulir un anillo de oro explica cuándo basta con limpiar y cuándo hace falta un joyero.

¿Cómo se limpia el oro en casa, paso a paso?

GIA señala el agua tibia con unas gotas de jabón suave para vajilla como la opción más segura cuando el oro lleva piedras delicadas, porosas o perlas, y con oro sin piedras funciona igual (guía de limpieza de joyas de GIA).

  1. Llena un recipiente con agua tibia, no caliente, y añade unas gotas de jabón suave.
  2. Si quieres, déjala unos minutos en el agua con jabón. Es un paso práctico de esta guía; GIA no fija un tiempo.
  3. Cepíllala con un cepillo de dientes nuevo, de cerdas suaves. GIA pide que esté reservado solo para joyas y que se cepille con cuidado la parte trasera de la piedra, donde se acumula la grasa.
  4. Aclara con agua tibia, con el desagüe tapado para que una pieza pequeña no se vaya por él.
  5. Seca con un paño suave y limpio.

GIA no fija una frecuencia para el oro; para las joyas con diamante recomienda limpiarlas con regularidad. La grasa de la piel vuelve con el uso diario, así que una joya que se lleva todos los días se ensucia antes que una de ocasión, y limpiarla cuando pierde brillo es una regla práctica razonable.

Sirve igual para aretes (pendientes, aros) y cadenas: en los aretes, cepilla bien por donde pasa la varilla y seca el cierre.

¿Cómo se limpia el oro blanco y qué pasa si lo pules?

El oro blanco suele llevar un baño de rodio que le da su blanco. Con el uso ese baño se gasta y la joya empieza a verse más cálida; GIA señala que el oro blanco puede necesitar un nuevo baño de rodio (guía de anillos de GIA). En su tabla de anillos habla de reponerlo «cada pocos años», sin un plazo exacto.

Por eso el oro blanco no se trata como el amarillo. La limpieza es la misma, agua tibia y jabón suave. Lo que cambia es lo que no hay que hacer: la pasta de dientes, que algunas páginas recomiendan para el oro blanco, es de los abrasivos que GIA descarta, y el rodio es una capa fina. Es razonable esperar que un abrasivo la gaste antes.

Si el anillo ha perdido el blanco, el problema ya no se arregla con limpieza. Lo resuelve un joyero con un baño nuevo, y si alguien va a pulirlo, conviene preguntar de antemano si después lo rodiará.

Qué método usar según el oro y la piedra

Métodos de limpieza del oro: dónde sirven, qué riesgo tienen y cuándo no usarlos
MétodoÚsalo enRiesgoCuándo no usarlo
Agua tibia, jabón suave y cepillo blandoOro amarillo, rosa y blanco; también con perlas y piedras porosasBajoSi una piedra está suelta o el engaste se mueve: no cepilles y llévala a un joyero
Paño suave y secoCualquier joyaMuy bajoSi el paño trae pulimento o abrasivo (lee la etiqueta): entonces cuenta como abrasivo
Limpiador comercial para oroOro y platino sin piedras delicadasMedio, depende del productoPerlas, coral, turquesa y demás piedras porosas
Solución suave con amoníacoDiamantes, según GIAMedioNunca junto con lejía; tampoco en perlas, piedras porosas ni diamantes con un recubrimiento no permanente
Ultrasonido o vaporJoyas con diamante, en manos de un joyeroAlto en casa: muchas piedras se dañanPerlas (GIA: nunca) y piedras porosas o frágiles; si no sabes qué piedra es, no
Lejía o cloroNingunoAlto: GIA avisa de daño a piedras y a metales del engasteNunca
Pasta de dientes o limpiadores abrasivosNingunoAlto: rayan el metalNunca; en oro blanco además gastan el rodio
Bicarbonato, vinagre, limón, cebolla o refrescos de colaSalen en muchos resultados de búsquedaSin respaldo en GIA ni en las demás fuentes consultadasCon perlas o piedras porosas; ante la duda, agua y jabón
Pulido o bruñido de tallerRayones y desgaste en oro y platinoEl pulido con abrasivo gasta metalEn casa; en oro blanco puede pedir rodio nuevo

Fuentes: GIA (guías de limpieza de joyas y de limpieza de diamantes) y artículo de Ganoksin sobre rayones. Las filas de remedios caseros reflejan que ninguna fuente consultada los respalda; no significa que se haya probado su daño.

¿Cómo se limpian los anillos de brillantes y el platino?

Un diamante pierde brillo con muy poca cosa. Según GIA, basta el roce de un dedo para que la grasa y la suciedad se queden pegadas, y se acumulan sobre todo en la parte de atrás de la piedra (limpieza de joyas con diamante, GIA). Con brillantes importa más cepillar por debajo que por arriba.

La grasa es lo que apaga el diamante; la dureza de la piedra no cambia. Esa es la diferencia con las piedras blandas de la sección siguiente. Si quieres saber qué aguanta el diamante, está en su ficha.

GIA describe para diamantes un limpiador doméstico suave con amoníaco, salvo que el diamante lleve un recubrimiento no permanente, y advierte que el cloro y los abrasivos no deben usarse nunca, porque pueden erosionar algunos de los metales de los engastes. Ultrasonido y vapor son una limpieza más profunda que hace un joyero. GIA avisa de que muchas gemas pueden dañarse en ultrasonido y de que las perlas no deben limpiarse nunca con ultrasonido ni vapor (limpieza de perlas, GIA).

El platino se lo pone fácil a quien lo limpia: GIA dice que no se empaña y que resiste las soluciones de limpieza para joyas. En platino y oro con brillantes, igual que en el resto, agua y jabón son el punto de partida.

¿Y si el oro lleva perlas, ópalo, turquesa o esmeralda?

GIA lo resume así: agua tibia con unas gotas de jabón suave es la alternativa más segura si la joya de oro lleva piedras delicadas o porosas o perlas. Las porosas, como el coral y la turquesa, y las perlas delicadas deben mantenerse lejos de cualquier producto químico, y el amoníaco tampoco les conviene. Muchas piedras pueden dañarse en un limpiador ultrasónico.

Esa regla común no sustituye a la de cada piedra. La perla, el ópalo, la turquesa y la esmeralda tienen sus propios límites con el calor, el agua y los tratamientos que llevan.

Si no sabes qué piedra lleva tu joya, trátala como la más frágil: agua y jabón, nada más.

¿Cómo se pule un anillo de oro rayado?

Antes de pulir hay que saber qué se tiene delante. Lo opaco por grasa se recupera con agua y jabón. Un rayón es una marca en el metal y no sale limpiando. Conviene limpiar primero: parte de lo que parece desgaste es suciedad.

GIA describe el oro como un metal blando, y el de más quilates es el más propenso a rayarse y abollarse; para uso diario recomienda 14 K y 18 K, aleados con otros metales para darles resistencia (guía de anillos de GIA).

Qué pasa con el metal cuando se raya lo explica un artículo técnico publicado por Ganoksin: en el platino el rayón desplaza el metal sin quitarlo, y en los demás metales preciosos se pierde metal. Pulir, además, consiste en arrancar una capa finísima para dejar una superficie nueva, así que cada pulido adelgaza la pieza un poco. En un anillo fino, hacerlo muchas veces tiene un coste.

El platino es el caso aparte: según ese mismo artículo, primero se quitan los rayones con abrasivos en el banco y después se bruñe la superficie con un bruñidor de tungsteno. GIA añade que con los años desarrolla una pátina que puede pulirse si prefieres un acabado más brillante.

En casa no hay buen atajo. Pasta de dientes, cremas abrasivas y pulimentos para metal son abrasivos, y GIA los descarta. Un paño de pulir con pulimento actúa igual: si la etiqueta dice que lleva abrasivo, trátalo como tal. En GIA no aparece ningún método casero que quite rayones del oro.

Para un rayón de verdad, decide un joyero: pulir, bruñir en platino o, en oro blanco, pulir y volver a rodiar. Antes de entregar la pieza, pregunta cuánto metal se va a quitar.

Qué significan 10 K, 14 K, 18 K y 24 K

Quilates: partes de oro, porcentaje y lo que implican al limpiar
Quilates (K)Partes de oro sobre 24% de oroQué implica
2424100Oro puro: el más blando, se raya y se abolla con más facilidad (GIA)
181875Aleado con otros metales; GIA lo cita, junto al 14 K, como adecuado para uso diario
141458,3Más metal de aleación; la limpieza es la misma
101041,7Aún más aleación; la limpieza es la misma

El oro puro es 24 K (GIA). Un quilate es, por tanto, 1/24 de oro puro (en México se escribe kilate); los porcentajes salen de dividir los quilates entre 24.

Oro golfi, laminado y chapa: otra guía

Lo que las joyerías llaman oro golfi (gold filled), laminado o baño de oro no es oro macizo. Es una capa de oro sobre otro metal, y el pulido y los remedios caseros pueden llevársela. La definición de cada término, con el espesor que fija cada país, está en chapa de oro: cuidados.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se limpian los aretes o aros de oro?

Igual que cualquier joya de oro: agua tibia, jabón suave y cepillo blando. Presta atención a la varilla y al cierre, y sécalos bien. Si llevan piedras, mira la sección de piedras frágiles antes de empezar.

¿Cómo se saca brillo al oro o a un anillo de oro?

Casi siempre el brillo perdido es grasa, y se recupera limpiando con agua y jabón. Si tras limpiar siguen viéndose marcas, son rayones y no se quitan en casa. Está explicado en la sección de anillos rayados.

¿Puedo limpiar el oro de 14 K en casa?

Sí, con el mismo método que el resto del oro. Los quilates cambian la proporción de oro, no el método de limpieza.

¿Sirven el bicarbonato, el vinagre o la pasta de dientes?

GIA descarta la pasta de dientes por abrasiva. Del bicarbonato, el vinagre, el limón o la cebolla no hay respaldo en GIA ni en las demás fuentes consultadas. Con perlas y piedras porosas, mejor ni probarlos.

¿Cómo se pule el oro de forma casera?

No hay un método casero respaldado para quitar rayones. Se puede limpiar y proteger en casa; pulir es trabajo de taller y gasta metal.

¿Cómo se limpia el oro golfi?

Con más suavidad que el oro macizo, porque la capa de oro es fina. Tienes el detalle en la guía de chapa de oro.

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Fuentes